En los últimos meses, algo está cambiando en el tenis femenino. Cada vez se habla menos sólo de derechas, rankings o resultados .. . y más de emociones, procesos y salud mental. Porque el verdadero partido, muchas veces, no se juega en la pista, sino en la cabeza.
Ese fue el punto de partida de una conversación que sigue muy presente hoy. Una conversación que nació en la Copa Nadia (ITF W35) y que, cuatro meses después, continúa resonando en entrenadoras, jugadoras y formadores del tenis base andaluz.
Allí, en un espacio pensando para escuchar y reflexionar, se reunieron jugadoras juveniles y entrenadores/as con tres voces que conocían muy bien ambos lados de la red: el de la competición y el del acompañamiento.
La exjugadora profesional y actual entrenadora Estrella Cabeza, junto a las psicólogas deportivas y extenistas profesionales Marina Escobar y Ana Franco, compartieron algo más que teoría: compartieron vivencias reales.
No fue una ponencia al uso. Fue una conversación. Preguntas entre las ponentes. Preguntas del público. Miradas cómplices. Dudas compartidas. Porque hablar de psicología aplicada al tenis femenino no va de dar recetas mágicas, sino de entender mejor a las jugadoras.
Durante el encuentro se pusieron sobre la mesa algunos rasgos de personalidad frecuentes en las chicas jóvenes y, sobre todo, herramientas prácticas para mejorar la comunicación y el rendimiento desde el respeto y la empatía. Porque entrenar no es sólo corregir golpes: es saber cómo decir, cuándo decir y desde dónde decir.
El proceso como foco
Uno de los mensajes que más caló – y que hoy sigue siendo clave – fue la importancia de poner el foco en el proceso y no únicamente en el resultado.
Porque es en el proceso donde se construyen los valores, la confianza, la resiliencia y las herramientas que acompañarán a estas jugadoras toda la vida, dentro y fuera del tenis. El proceso no es el camino secundario: es el corazón de la carrera deportiva.
Palabras
También se habló de palabras. De esas que usamos casi sin pensar, pero que pesan más de lo que creemos.
“Fracaso” fue una de ellas. Un término habitual, pero peligroso, que muchas veces no hace justicia a lo conseguido y que puede borrar aprendizajes valiosos si no se utilizan con cuidado.
Más entrenadoras
Y hubo otro mensaje claro, necesario y muy actual: la importancia de contar con más entrenadoras en el mundo del tenis. No como sustitución, sino como complemento. Como otra vía de comunicación. Como una oportunidad para que muchas jugadoras se sientan más comprendidas, más escuchadas y más seguras.
Hoy, meses después, aquella ponencia sigue teniendo sentido. Porque la necesidad de generar espacios de diálogo sobre psicología aplicada al tenis femenino – y al tenis en general – no sólo existe: crece.
La Copa Nadia fue el escenario.
El mensaje sigue en juego.
Y el partido por la salud mental, el proceso y la comunicación … se sigue ganando punto a punto.
Una historia construida a partir del resumen de Ana Franco, psicóloga deportiva y extenista profesional
Foto: Guillermo López



