Dos expediciones de tenistas andaluces se desplazaron a los Campeonatos de España Alevín y Cadete. Los alevines estuvieron en Lérida y los cadetes en Valencia.
La aventura de los alevines en Lérida
Los tenistas andaluces bajo la atenta mirada de sus capitanes, Ful y Roberto Lázaro, se prepararon para enfrentarse a los desafíos que les esperaban en el Campeonato de España Alevín, en el Club Tenis Urgell.
Desde el primer momento, se respiraba un buen ambiente. A pesar de los nervios, los chicos y chicas participaron en la primera fase del torneo, un sistema Round Robin que les aseguraba al menos tres partidos. Esta estructura permitía a cada jugador varias oportunidades para mostrar su talento y aprender de cada encuentro.
En la modalidad femenina, tres jugadoras avanzaron con esfuerzo y destreza hasta los octavos de final. Mientras tanto, en categoría masculina, cuatro tenistas lograron pasar la fase de round robin, demostrando su habilidad y espíritu competitivo. Aunque todos quedaron en los octavos de final en la segunda fase, la experiencia adquirida en cada punto y en cada set fue invaluable.
Las tardes después de los partidos, estaban llenos de risas, anécdotas y nuevos amigos. Los jugadores no sólo compartían la pasión por el tenis, sino también historias, juegos y momentos de relajación que fortalecían los lazos de amistad. Estos ratos de convivencia fueron tan importantes como los partidos mismos, creando recuerdos imborrables.

El desafío de los cadetes en Valencia
En el Club Deportivo Saladar en Silla, Valencia, los jugadores cadetes andaluces, acompañados por Tapi, se preparaban para su propio desafío.
Algunos lograron avanzar hasta la segunda ronda, mostrando un crecimiento notable en su juego.
Pero más allá de los resultados, que en esta categoría ya comienza a ser más importantes en este largo camino, la experiencia en sí misma fue una lección de vida.
Los momentos fuera de la pista eran igualmente significativos. Las charlas nocturnas, los consejos compartidos y los momentos de apoyo mutuo crearon un ambiente de compañerismo. Cuando uno de ellos estaba en la pista, los demás se convertían en sus mayores fans, animando y celebrando cada punto.

Una experiencia enriquecedora
Las expediciones a los Campeonatos de España, organizadas por la Federación Andaluza de Tenis, se convirtieron en mucho más que una competencia deportiva.
Fueron una oportunidad para aprender y crecer, tanto en el tenis como en la vida.
La convivencia, el aprendizaje y el disfrute de cada momento hicieron de esta experiencia algo inolvidable.
A pesar de que los resultados no fueron los esperados, cada jugador regresó a casa con una nueva perspectiva, listo para seguir creciendo y mejorando en su largo camino en el mundo del tenis.
Los jóvenes tenistas andaluces demostraron que el verdadero espíritu deportivo no sólo se mide en trofeos, sino en la pasión, el esfuerzo y la capacidad de aprender y crecer con cada experiencia.
¡Seguimos creciendo y aprendiendo juntos!
El #TenisAndalucía sigue creciendo !!!



