Como Barcelona (2000 y 2009), Sevilla acogerá una segunda final de la Copa Davis, uno de los mayores eventos deportivos que se celebran a nivel mundial, con un impacto económico, según datos de la Federación Internacional de Tenis (ITF) de 30 millones de dólares para la ciudad sede. Como en 2004, el Estadio de La Cartuja (2 al 4 de diciembre) se convertirá en la pista con el mayor aforo de cuantas existen para el gran duelo entre España y Argentina, puesto que el proyecto que presentó la capital hispalense prevé capacidad para acoger a 25.540 espectadores, una de las grandes bazas de la candidatura que presentó el Ayuntamiento de Sevilla.
La Federación Española de Tenis propuso ayer a la ITF a Sevilla como sede de la final, la octava que va a disputar la selección española en su historia en busca de su quinta Ensaladera de Plata. No hubo lugar a la votación, prevista para mañana, de la junta directiva que preside el sevillano José Luis Escañuela, por cuanto la candidatura de Valencia, que competía con la de Sevilla, no fue admitida como tal al no cumplir con todos los requisitos exigidos. “El proyecto presentado y avalado por el Ayuntamiento de Sevilla, y con el visto bueno de la Federación Andaluza de Tenis, es el único que se ha recibido en la sede de la Real Federación Española de Tenis cumpliendo con los requisitos establecidos para la organización de dicha final. Al ser el único proyecto que cumple con dichos requisitos, la propuesta de Sevilla ha sido elegida automáticamente como sede a proponer a la ITF para la disputa de la final”, rezaba el comunicado hecho público por la RFET a primera hora de la tarde de ayer.
Juan Miguel Navas, presidente de la Federación Andaluza de Tenis y directivo de la Federación Española, consideraba ayer que, al margen de los motivos que han descabalgado finalmente a Valencia de la carrera por la final de la Copa Davis 2011, comparado con el proyecto de Sevilla “no hay dudas de que la final se va a jugar en el lugar que ha presentado la mejor candidatura. Ya dije el primer día que el de Sevilla era el proyecto más fuerte” e incluso desveló que “muchos compañeros de otras federaciones territoriales me expresaron su satisfacción porque Sevilla había presentado un proyecto realmente importante, acorde con el evento”.
Navas, sevillano como el presidente de la Federación Española, José Luis Escañuela, dijo que ya le dieron “un alegrón” cuando Córdoba fue designada para las semifinales, en las que España derrotó por 4-1 a Francia, pero que ayer recibió “la mejor noticia que me podían dar. “Espero que la ciudad sea conciente de la verdadera dimensión del evento que va a poder disfrutar, es la final de un campeonato del mundo entre jugadores que son estrellas conocidas en todo el planeta, es algo extraordinario que tenemos la inmensa suerte de disfrutar una segunda vez. Con esta designación ganamos todos, gana Sevilla, gana Andalucía y gana la Federación Española”.
En cualquier caso, no quiso entrar a valorar las circunstancias que han hecho que Valencia no haya podido tener esta final. “No conozco más allá del comunicado oficial que ha hecho la RFET, donde se indica que no habían hecho frente a las condiciones que se pedían, pero no tengo dudas de que Valencia también se la merecía. Ojalá tengan la oportunidad más adelante, yo habría apostado por Valencia si Sevilla o cualquier otra ciudad andaluza no hubiese estado en la pelea, porque en Valencia tenemos a David Ferrer, a Ferrero, es una comunidad donde el tenis es muy importante, con grandes jugadores, y que hace mucho bien al tenis español”.
En cualquier caso, reparó en que “pensando en los aficionados, no es lo mismo tener la posibilidad de que puedan presenciar en directo la final 25.000 espectadores que con 14 o 15.000, que eran los que iban a entrar en el velódromo Luis Puig. No es lo mismo desde el punto de vista económico y tampoco para los jugadores, así que creo que Sevilla sin duda es el lugar ideal”.


