El gaditano remontó el set inicial que se apuntó el almeriense para pasar a segunda ronda. Carlos Gómez-Herrera también debuta con éxito en el cuadro de dobles junto a Bernabé Zapata. El torneo pierde a su primer favorito: Almagro no puede con el croata Galovic.
Había gran expectación por volver a ver sobre el albero del Tenis Betis a Nicolás Almagro, que volvía al challenger de Sevilla en ese paso atrás que le permita coger impulso para avanzar en su puesta a punto tras la operación de rodilla a la que se sometió el pasado mes de junio, cuando sufrió una rotura del menisco interno de la rodilla izquierda durante Roland Garros. El murciano, que venía de disputar la primera ronda en el Abierto de Estados Unidos, se encontró, como era previsible, un partido duro ante el croata Viktor Galovic (244 ATP), que se llevó el tie break de la primera manga 7-6(2) y prácticamente en ese momento el partido, porque Almagro, ganador de 13 títulos ATP, exnúmero 9 del mundo (2 de mayo de 2011) bajó después su nivel y fue presa fácil de Galovic, que había perdido en la primera ronda de la qualy en Nueva York, como también a las primeras de cambio en los dos challengers previos.
La Copa Sevilla reúne en su cuadro principal a seis andaluces, algo que no había ocurrido nunca en la historia del torneo. Los primeros en saltar al albero fueron el gaditano Ricardo Ojeda, 180 de la lista ATP (166 en el ranking de la temporada), y el almeriense Javier Barranco, que entró al final como wild card del torneo. El duelo andaluz comenzó con sorpresa inicial, puesto que Barranco, de 18 años, afincado en Valencia en la Academia de David Ferrer, se imponía en la primera manga por 4-6, con un primer servicio muy solvente. Pero el portuense reaccionó y fue ganando terreno, rompiendo hasta en tres ocasiones el servicio de su rival, devolviéndole el 6-4. Después, fue ya más consistente que Javier, que este año conquistaba en Denia su primer título de un torneo Futures. Ojeda viene de conquistar el primer challenger de su carrera, concretamente el mes pasado en Meerbusch (Alemania).
También disputó dobles el marbellí Carlos Gómez-Herrera, que logró superar la fase previa en individuales. Formando pareja con el valenciano Bernabé Zapata, derrotaron a dos de los jóvenes más llamativos del cuadro individual, el noruego Casper Ruud, campeón de la Copa Sevilla el año pasado, y el canadiense Félix Auger-Aliassime, de 17 años, un chico que bate récord de precocidad, después de ganar su primer punto ATP con 14 años y de conquistar su primer torneo challenger (Lyon) el año pasado con 16, accediendo en el top 250 de la ATP, algo que también lograron jugadores como Rafa Nadal o Richard Gasquet (2002) o Juan Martín del Potro (2005).
El que fuera campeón del US Open júnior 2016 se fajó ayer casi como un veterano en el partido de primera ronda ante el francés Maxime Janvier (261), una dura batalla de 3 horas y un minuto que se resolvió en el tie break de la tercera manga (6-2, 5-7, 7-6(3), bajo un intenso calor y con el irascible galo, que llegó a recibir un penalty point del juez de silla por sus exageradas protestas por decisiones de los líneas.
También pasó ronda Jaume Munar, el campeón del último challenger de El Espinar. Lo hizo ante el octavo favorito, el portugués Gastao Elías, por un doble 6-4 donde demostró la solidez y la templanza con la que va rodeando la calidad de su tenis.
Hoy debutan el granadino Roberto Carballés (109 ATP), segundo favorito, ante el checo Marek Jaloviec (19.00) y el malagueño Alejandro Davidovich ante el argentino Pedro Cachín (21.00).


