Por segunda vez en su carrera, la sevillana Estrella Cabeza disputará en Hobart las semifinales de un torneo WTA, después de lograr una gran victoria ante la rumana Mónica Niculescu, que se apuntó el primer set. La belga Kirsten Flipkens o la hispano-venezolana Garbiñe Muguruza son sus posibles rivales en el partido en el que la palaciega buscará su primera final WTA.
Estrella Cabeza repite las semifinales que ya logró el año pasado en Palermo. Es, además, un triunfo especial, puesto que continuar compitiendo en Hobart le ha obligado a renunciar a la fase previa del Abierto de Australia, que no podrá disputar si no entra directamente en el cuadro principal por ranking, que además no se verá beneficiado por este resultado en Tasmania, puesto que el corte se produce antes. “He tomado la decisión de jugar y dar lo mejor de mí. He ganado y estoy feliz”, decía la jugadora sevillana tras el partido, que se alargó durante dos horas y 40 minutos. “He tenido pocas oportunidades durante el partido, así que intenté agarrar las que tuve. Ha sido duro, intenté luchar, ser agresiva e ir a la red. Su revés fue realmente bueno”, explicó Estrella, 114 de la lista profesional, que vio como la rumana, número 60, tomaba pronto la iniciativa en el partido y ganaba la primera manga por 6-3.
En el segundo set el partido se igualó, sin que las jugadoras lograran imponer su servicio y una decisión final en el tie break, que cayó del lado de la andaluza por 7-3. A Estrella le quedaba aún otra épica remontada, puesto que se vio 4-2 abajo en la manga definitiva, pero encadenó cuatro juegos seguidos para plantarse en las semifinales en la Isla de Tasmania.


