La psicóloga deportiva y ex tenista profesional Ana Franco explica por qué una correcta planificación de objetivos puede marcar la diferencia en el desarrollo y el rendimiento del tenista.
Para mejorar el nivel tenístico resulta indispensable hacer una correcta planificación de objetivos. No es una tarea fácil, pues deben ser objetivos realistas, más centrados en el proceso que en el resultado, y en el tiempo necesario para adquirirlos.
Los objetivos aportan orden, dirección y fuerza al trabajo diario que realizan nuestros jugadores. Orden, porque toda la información referente a los aspectos a trabajar y mejorar, en lugar de estar en la mente desordenados y girando, a veces, en bucle cerrado y poco funcional, pasan a estar definidos en un papel, anclados definitivamente al esquema de superación. También aportan dirección, pues los objetivos de mejora perfilan el mapa que guiará los pasos del jugador para llegar a los resultados planificados. En cuanto a la fuerza, la psicología deportiva ha demostrado que cuando un deportista entrena y compite con sus objetivos claros, sabiendo perfectamente dónde tiene que poner el foco, mejora la capacidad de concentración, la motivación y el rendimiento.
La planificación de objetivos de temporada forma parte del trabajo mental que el jugador debe realizar con el psicólogo deportivo. El mejor momento para realizar esta planificación, es justo antes de comenzar la pretemporada. Se deben delimitar objetivos de resultado y también de proceso. Los objetivos de resultado nos indican qué partidos o torneos debemos alcanzar durante la temporada de competición. Los objetivos de proceso son los más importantes, pues hablan sobre las mejoras técnicas, físicas y mentales, que debemos adquirir para conquistar LOGRAR los objetivos de resultado.
Una correcta planificación de objetivos de temporada comprende tres áreas: un área técnica, otra física y por último un área mental.
Es muy importante delimitar bien los tiempos de consecución, y por ello marcamos objetivos a corto, medio y largo plazo. Si delimitar objetivos es importante, revisarlos y modificarlos en los tiempos marcados resulta imprescindible, pues si no lo hacemos, la planificación pierde su efectividad y, poco a poco, el desorden invade la mente de nuestros jugadores.
También es conveniente realizar planificación de objetivos de entreno, con el fin de que los jugadores entren a la pista muy enfocados en la tarea. Momentos antes de comenzar la sesión de entreno, jugador y entrenador pueden recordar los objetivos, consiguiendo así que nuestros jugadores aprovechen, desde el primer momento, la oportunidad de aprendizaje que ofrece cada entrenamiento.
En cuanto a la competición, no es lo mismo encararla con el único objetivo de ganar, que afrontarla definiendo varios objetivos, orientados a alcanzar un buen nivel de juego antes que en la victoria. Ganar es el gran objetivo para cualquier jugador, pero debemos tener muy claro que, para ganar, es necesario adquirir previamente una serie de capacidades orientadas a mejorar en competición, de tal forma que, si no se alcanzan, no hay resultados. Esta reflexión es la que da sentido a la idea de enfocar la mente de nuestros jugadores hacia la mejora continua, la adquisición de capacidades, y conseguir un nivel cada vez más alto, y no tanto en ganar el partido. Hablamos de un recorrido que transcurre en paralelo al de la lucha por la victoria, pero sin el cual, el premio del éxito siempre llegará más tarde y partiendo de una base no lo suficientemente sólida.
Por último, me gustaría compartir con vosotros una enseñanza que ofrece la psicología, y es que, cada vez que plasmamos en un papel nuestras ideas, objetivos, proyectos y sentimientos, aliviamos la sobrecarga mental, facilitando así la claridad de pensamiento y la mejora del rendimiento.
Ana Franco by Overme
@overmeanafranco
Foto: Copa Nadia – Fernando Vázquez



