> “Yo Gano o Aprendo” by Ana Franco

"Yo gano o aprendo" by Ana Franco - Foto Fernando Vázquez & Fatenis

Está claro que a todos nos gusta ganar, y eso es natural. Nada tiene de malo ser competitivo, autoexigente, anhelar convertirse en un gran jugador de tenis. La psicología avala que proponerse metas altas empuja el crecimiento personal y, en este caso, deportivo. Sin embargo, no basta con desear ser el mejor, debemos vigilar y trabajar al detalle las múltiples variables que tejen el PROCESO.

A menudo, damos por hecho que, si nuestro hijo consigue torneos relevantes, significa que tiene un buen progreso, que está adquiriendo de manera equilibrada las capacidades técnicas, físicas y mentales requeridas para alcanzar el éxito. Sin embargo, la realidad nos demuestra que no siempre es así, pues hay jugadores que destacan en la etapa infantil o cadete por ser sólidos, creativos o técnicamente impecables, pero carecen de otras capacidades, fundamentales para convertirse en tenistas de alto nivel en la etapa adulta.

El problema convive con el tenista desde el instante en que estas carencias no forman parte del entreno, debido a que los buenos resultados las eclipsan. Ponemos el foco en el resultado y nos olvidamos del proceso. Admitimos malos comportamientos, defectos técnicos o actitudes negativas, cuando el marcador cerró a nuestro favor. Del mismo modo, antes de ver el cuadro de juego del próximo campeonato, deseamos una calle fácil que nos conduzca a la final, sin considerar que el anhelo de un camino sin exigencias, ralentiza el desarrollo deportivo.

Conviene analizar la frase de Nelson Mandela, Premio Nobel de la Paz: “Yo nunca pierdo, o gano o aprendo”. Ganar apenas reporta aprendizaje; sin embargo, la derrota siempre enriquece si se acompaña de una evaluación profunda y realista. Cada partido perdido evidencia las carencias que impiden derrotar al rival de turno, cada error cometido subraya aquello que debe ser trabajado. Es decir, los fallos remarcan las vulnerabilidades.

Afrontar la competición como una oportunidad de aprendizaje a estas edades, es fundamental, y que nuestros hijos sean plenamente conscientes de sus fortalezas y debilidades, resulta primordial para evitar la enorme frustración que, a veces, sienten cuando compiten. El mayor propósito de estos jugadores ante un partido, debería ser el de emplear las capacidades adquiridas durante los entrenamientos, y consolidar estructuras compatibles con el crecimiento tenístico y personal.

Para finalizar, me gustaría compartir la filosofía de Rafael Nadal, referente por sus valores y único por la fuerza mental que lo caracteriza. A lo largo de su carrera deportiva, expresó en repetidas ocasiones la importancia de abrazar las situaciones difíciles. Y no le faltaba razón, pues para crecer y progresar, resulta imprescindible afrontar y confrontar.

 

Ana Franco
"Yo gano o aprendo" by Ana Franco


Foto de Portada: Fernando Vázquez & Federación Andaluza de Tenis (Godó Sub 14 en Sevilla)

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